El origen: del Observacionismo a OSIT
La intuición MEDIOEVO empezó como ficción: 22 años escribiendo una saga donde el estado interno del observador moldea lo que percibe. Esa intuición narrativa se volvió pregunta de ingeniería: ¿y si una IA tratara la información igual? No como texto que se acumula, sino como cambio que reduce incertidumbre útil bajo un costo.
El giro operativo
De ahí nace OSIT (Observation-based Systems and Information Thermodynamics). Su tesis, después de auditarla con dureza, es honesta y acotada:
OSIT es sólido como gobernanza epistémica e ingeniería de información, no como teoría física, cosmológica ni como solución de problemas abiertos. El núcleo es simple y verificable:
- Cada afirmación lleva un estado epistémico: CERTEZA, INFERENCIA, INCOGNITA o BLOQUEADO.
- Se le estima un residuo
R(ambigüedad, contradicción, riesgo, falta de evidencia) conR_or = 1 - ∏(1 - r_i)- Un fallo crítico no se diluye entre aciertos.
- Unos gates deciden cuándo ejecutar, revisar o bloquear.
Por qué importa
Porque resuelve un problema real de trabajar con IA: que invente progreso. Si un claim no produce la cadena entrada → claim → residuo → falsificador → prueba → acción, es ruido y se corrige. Nada de “esto resuelve la física”. Lo extraordinario se bloquea, no se vende. En las siguientes entradas: el TokenSaver, los agentes locales (Wabi-Sabi, DUAT, VibeForge), las 90 soluciones, y por qué la saga sigue siendo el corazón de todo.
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